📿 Rosario

Rosario del lunes: misterios gozosos

Los lunes se rezan los misterios gozosos, que recorren los primeros años de Jesús: desde el anuncio del ángel a María hasta el Niño perdido y hallado en el templo. Empezar la semana con ellos es una forma de poner el trabajo y los planes de los próximos días en manos de Dios, como hizo María con su «hágase».

Rezar paso a paso

81 pasos · unos 20-25 minutos. Te mostramos cada oración y llevamos la cuenta de las avemarías. Si sales de la página, al volver hoy continúas donde lo dejaste.

💡 Si rezas antes de empezar la jornada, puedes ofrecer cada misterio por una tarea o una persona concreta de tu semana.

Misterios gozosos

Primer misterio: La Anunciación del ángel a María

📖 Lucas 1,26-38

El ángel Gabriel anuncia a una joven de Nazaret que será la madre del Hijo de Dios. María pregunta, escucha y responde con un sí sin reservas: «hágase en mí según tu palabra». Pedimos un corazón disponible para lo que Dios nos proponga hoy.

Se pide: la humildad.

Segundo misterio: La Visitación de María a su prima Isabel

📖 Lucas 1,39-56

Recién recibida la noticia, María no se encierra en sí misma: sale deprisa a la montaña para ayudar a Isabel, embarazada en su vejez. Del encuentro nace el Magníficat. Pedimos salir al encuentro de quien nos necesita.

Se pide: la caridad con el prójimo.

Tercer misterio: El Nacimiento de Jesús en Belén

📖 Lucas 2,1-20

El Hijo de Dios nace en un establo porque no había sitio para ellos en la posada. Los primeros en recibir la noticia son unos pastores. Pedimos un corazón sencillo, que no ponga su seguridad en lo que tiene.

Se pide: la pobreza de espíritu.

Cuarto misterio: La Presentación de Jesús en el Templo

📖 Lucas 2,22-38

María y José cumplen la ley y llevan al niño al Templo. Allí el anciano Simeón reconoce en él la luz de las naciones y anuncia a María que una espada le atravesará el alma. Pedimos fidelidad en lo pequeño de cada día.

Se pide: la obediencia y la pureza.

Quinto misterio: El Niño perdido y hallado en el Templo

📖 Lucas 2,41-52

Tras tres días de angustia, María y José encuentran a Jesús entre los maestros de la ley. «¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pedimos buscar a Jesús cuando parece que lo hemos perdido.

Se pide: buscar a Dios en todas las cosas.

Oraciones del rosario

Señal de la cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padrenuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Avemaría

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías lauretanas

Señor, ten piedad. — Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. — Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. — Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. — Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. — Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, — ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, — ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, — ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, — ten piedad de nosotros.

A cada invocación se responde: ruega por nosotros.
Santa María, Santa Madre de Dios, Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, Madre de la misericordia, Madre de la divina gracia, Madre de la esperanza,
Madre purísima, Madre castísima, Madre siempre virgen, Madre inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, Madre del Salvador,
Virgen prudentísima, Virgen digna de veneración, Virgen digna de alabanza, Virgen poderosa, Virgen clemente, Virgen fiel,
Espejo de justicia, Trono de la sabiduría, Causa de nuestra alegría, Vaso espiritual, Vaso digno de honor, Vaso de insigne devoción, Rosa mística, Torre de David, Torre de marfil, Casa de oro, Arca de la alianza, Puerta del cielo, Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los migrantes, Consuelo de los afligidos, Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles, Reina de los patriarcas, Reina de los profetas, Reina de los apóstoles, Reina de los mártires, Reina de los confesores, Reina de las vírgenes, Reina de todos los santos, Reina concebida sin pecado original, Reina asunta a los cielos, Reina del santísimo rosario, Reina de la familia, Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — ten misericordia de nosotros.

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos: Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El rosario de cada día

📿 Rosario de hoy · ⏱️ Rosario corto · 🕯️ Rosario por los difuntos · ✦ Santoral de hoy

Preguntas frecuentes

¿Qué misterios del rosario se rezan el lunes?

El lunes se rezan los misterios gozosos, que contemplan la encarnación y la infancia de Jesús. Es la distribución propuesta por san Juan Pablo II en 2002: gozosos el lunes y el sábado, dolorosos el martes y el viernes, gloriosos el miércoles y el domingo, y luminosos el jueves.

¿Cuánto se tarda en rezar el rosario?

El rosario completo, con las oraciones iniciales, los cinco misterios, la Salve y las letanías, se reza en unos 20 o 25 minutos. Si tienes menos tiempo puedes rezar el rosario corto, en unos 15 minutos, o un solo misterio.

¿Se puede rezar otro misterio distinto al del día?

Sí. La distribución por días es una orientación para recorrer todos los misterios a lo largo de la semana, no una obligación. Se puede elegir otro misterio por una intención concreta o por el tiempo litúrgico.

Fuentes: san Juan Pablo II, carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (2002); Catecismo de la Iglesia Católica; textos tradicionales de las oraciones en español. Las letanías incluyen las invocaciones añadidas por el papa Francisco en 2020.