Versículos de Año Nuevo para empezar con Dios
El cambio de año es un momento natural para mirar atrás con gratitud y hacia delante con esperanza. La Biblia no habla del 1 de enero, pero sí de tiempos nuevos, de la fidelidad de Dios que se renueva «cada mañana» y de la sabiduría de «contar nuestros días».
Estos versículos sirven para la oración de Nochevieja, para una felicitación de Año Nuevo o para elegir un versículo que acompañe todo el año, una costumbre que tienen muchas familias cristianas.
Mirar atrás con gratitud
«Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.»
Lo que ha sostenido el año que termina no ha sido nuestra fuerza, sino la misericordia de Dios. Y la buena noticia es que sus misericordias son «nuevas cada mañana», también cada año.
«Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.»
«Tú coronas el año de tus bienes»: el salmo celebra una buena cosecha. Es un versículo perfecto para dar gracias en Nochevieja.
Algo nuevo
«No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá a luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad.»
Dios invita a no quedarse atrapado en el pasado porque está haciendo «cosa nueva». Un buen lema para empezar el año.
«Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.»
Olvidar lo que queda atrás y extenderse hacia lo que está delante. Pablo lo vive como un corredor que no mira hacia atrás.
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.»
Más que un año nuevo, Dios ofrece una vida nueva.
«Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.»
«Yo hago nuevas todas las cosas»: la renovación que Dios promete no caduca a final de enero.
Planes y propósitos
«El corazón del hombre piensa su camino: mas Jehová endereza sus pasos.»
Hacer planes está bien; ponerlos en manos de Dios, mejor. Él endereza los pasos.
«Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos: Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto o aquello.»
Santiago no prohíbe planificar, pero recuerda que no controlamos el futuro. Por eso tantos cristianos añaden «si Dios quiere» a sus planes.
«Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.»
La oración de Moisés para aprender a contar los días. Es el mejor propósito de Año Nuevo: vivir con sabiduría el tiempo que se nos da.
«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.»
Para las decisiones que traerá el año: fiarse de Dios y reconocerle en cada camino.
«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.»
Dios promete enseñar el camino y no perdernos de vista.
Empezar con valentía
«Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana entre vosotros maravillas.»
La víspera de cruzar el Jordán y entrar en la tierra prometida, Josué pide al pueblo que se prepare: «Jehová hará mañana entre vosotros maravillas».
«Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.»
Moisés despide al pueblo antes de que entre en una etapa nueva sin él: Dios va contigo y no te dejará.
«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.»
Una promesa de futuro para gente que estaba lejos de casa. Dios tiene pensamientos de paz para el año que empieza.
Una bendición para el nuevo año
«Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.»
La bendición sacerdotal es una forma preciosa de felicitar el Año Nuevo. En muchas iglesias se pronuncia sobre la congregación el primer domingo del año.
Oración para empezar el año
Señor, gracias por el año que termina: por lo bueno que me diste y por lo que aprendí en lo difícil. Perdona lo que hice mal. Pongo en tus manos el año que empieza, con mis planes y mis miedos. Endereza mis pasos, enséñame a contar mis días y que, pase lo que pase, sepa que tus misericordias son nuevas cada mañana. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué versículo leer en Año Nuevo?
Los más usados son Lamentaciones 3:22-23, Isaías 43:19, Salmos 65:11 y Jeremías 29:11. Para felicitar, la bendición de Números 6:24-26.
¿Qué es el versículo del año?
Es una costumbre de muchas familias e iglesias: elegir al empezar el año un versículo que sirva de lema y de oración durante los doce meses. También puedes recibir uno nuevo cada día con nuestro versículo del día.
Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público, con la ortografía de los acentos actualizada. Las explicaciones son de Creyente Digital.